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Thursday, November 20, 2008

Fin de la edad del burro

Cómo un año chino o como la preadolescencia, cómo una era en la que plutón ya no es considerado un planeta, cómo los horrorosos años de colegio… los días del ‘burro’ llegan a su fin.

Vuelvo a mi vida después de un viaje largo y tortuoso, llego a mi casa para abrir las ventanas, sacudir el polvo, sacar los cadáveres de debajo de la cama y ponerlos en la basura junto con mi última caja de decepción caducada hace meses.

Las historias que viajan en la maleta de los últimos años son una especie de botín robado en un mercado de pulgas y entre los trapos se esconde una que otra escena de valor que rescato con cuidado, separo y archivo, mientras lo demás se quema o se ahoga dependiendo de su capacidad inflamable.

Todo lo que pudo ser…no fue…afortunadamente.

En el viaje, mientras sentía que ascendía por carreteras infinitas que iban al cielo, pero seguía llegando inevitablemente siempre a los mismos infiernos, me encontraba en el camino con un burro: un burro solitario, despeinado, parado en la mitad de la vía entre la nada y el barranco. El burro que no ve, demasiado pelo tapándole los ojos. El burro que no oye, demasiadas motas viejas, nunca trasquiladas, haciéndose un nido de silencios en sus orejas puntiagudas. El burro que no siente, no respira, no se mueve cuando me acerco de frente y a una distancia imprudente entre él, el abismo y yo, me atrevo a tomarle la fotografía más frívola de la historia animal para poder llevarme del páramo la escena más parecida a mis escenas internas.

El burro me acompañó en el viaje más triste e inútil. En los días del burro todo fue rebuznar y ahogarse. En la edad del burro todo fue equivocarse con saña y afán de convertirse en mártir.

Llegar a casa, dejar que el burro regrese a la suya. Llegar y retirarse con mucho cuidado las dagas del martirio una por una y dejar que las heridas se ventilen.

Todo lo que nunca pensé que podía ser…Es…quién diría.

El fin del viaje, la hoguera hecha de equipaje y cadáveres, el regreso del burro a su hábitat natural me hacen sentir que de no haber confundido tanto los caminos durante el viaje, nunca hubiera sabido cómo llegar a casa…y ya he llegado.

Monday, June 30, 2008

Ficciones para perder concursos

Mi maestro de las letras Ángel Grau siempre nos decía que los concursos literarios son una mierda, pero a la vez nos invitaba siempre a participar en ellos, a escribir cuentos y enviarlos a concursar. Él pensaba que eran, después de todo, una especie de medidor para saber que escribe otra gente, (la gente que gana al menos, porque de los que pierden, sus sobres anónimos deben ser quemados o reciclados.)

Hace poco y creo que por primera vez me decidí a escribir para un concurso de cuento. El ejercicio de escritura no es el mismo de siempre porque uno no puede evitar pensar en el premio, en el jurado, en quién lo leerá y si ciertos ingredientes pueden hacer de la prosa una prosa vencedora.

Después del primer cuento me di cuenta que estaba muy involucrada a nivel personal y que eso no podía ser bueno. Después de la segunda, me di cuenta que el sarcasmo extremo y la fantasía sacrílega tampoco eran fórmulas ganadoras.

Al menos me divertí pensando que aunque pierda iba a haber algún miembro del jurado conservador indignado con mi trabajo y otros que les debió parecer una basura cursi.

Al fin, no supe nunca quién ganó...concurso de élite que ni siquiera hace anuncios públicos, ni siquiera se dan el gusto de decirte perdedor.

Yo en mi estado de ánimo macabro de fin de mes me declaro oficialmente perdedora literaria y publico mi mal gusto en prosa en el único posible lugar publicable...este blog.

A continuación les regalo dos cuentos perdedores: 'Cristo, mi mujer y el azar' e 'Insomnio traidor' dos inclasificables del mal submundo de las letras.

P.

Saturday, May 31, 2008

Jugar a vivir

Hace casi 9 meses cambié la estabilidad laboral (rol de pagos, quincenas, turnos de fin de semana, informes, timbrar tarjeta, etc.) por una rutina más dinámica e intensa, pero que a la vez genera gran cantidad de incertidumbre y prolongados momentos de ansiedad. No me arrepiento del cambio.
Gracias a mi renuncia voluntaria, decisión que me tomó más de tres meses y que me amargó por lo menos otros 4, pude involucrarme de lleno con las cosas que me gusta hacer al 100% . Pude trabajar en dos festivales de cine, escribir decenas de artículos como freelance, editar 4 revistas, hacer mis eternamente postpuestos cursos de fotografía, pude al fin conocer el Quilotoa, subir el Cotopaxi, ir a la playa...incluso pude darme el lujo de enfermarme, ir al hospital, estar en cama casi 15 días y en casa casi un mes...

Los privilegios del semiempleo-semidesempleo son muchos y variopintos. Aunque a veces también creo que de haber tenido menos tiempo libre hubiera conseguido saltarme con más facilidad algunos episodios miserables y dolorosos en mi vida, hubiera podido encerrarme con más astucia en esas rutinas esclavizantes periodísticas de 8 a 12 y quizá hubiera sido inmune por completo a las trampas de los afectos contaminados.

En fin, todo ha sido nuevo, nada ha sido fácil. Y muchas veces estuve a punto de perder la fe.

Hoy, si escribo estas líneas que parecen tan personales, debe ser porque me siento en confianza, porque he liberado mis tensiones de los últimos 9 meses, porque he escupido hasta la última maldición y ya no tengo esa sensación de extraña inutilidad rondándome y sobrevolando todas mis acciones.

Como si se tratara de un juego, de una luz a media noche, de uno de esos pensamientos brillantes que uno tiene de vez en cuando se me ocurrió que si hago lo que sé hacer, lo que me gusta y trato de que me paguen por eso tal vez todo en la vida tendría más sentido y gracia. Parece una tontería darse cuenta de algo así, es decir parece obvio. Pero para mi ha sido un proceso casi infame, esto de sufrir, subestimar, anular por completo los talentos propios en función de las rutinas de mierda de la gente exitosa.

Dejar de compararse en principio sirve para sentirse más liviano. Y luego tener la certeza de que uno tiene la capacidad de ser distinto.

Al fin encontré el domingo pasado a Cultura Intensa en mi imaginación. Sin consultar nada a nadie, sino apenas una breve opinión a mi hermana sobre el nombre, cree hasta las 2 de la mañana una "empresa", un proyecto cultural...que supuse que sería buena idea. Me pasé la noche haciendo envios de mails, creando el blog, ingeniándome lo que iba a vender y ya! En la mañana recién me di cuenta de todo, porque el Alejo, el David y la Cross, mis tres socios y mejores amigos, me hicieron caer en cuenta que les había puesto como parte del directorio y no les había contado nada.

Bueno al final esto no interesa demasiado creo, solo que siempre soy autoritaria, impulsiva, impaciente....intensa.... y que por eso, decidí casi sin querer darle un giro a mi vida y de paso a la de mis amigos y familia. Claro, vale mencionar que todos están contentos con la idea, por suerte. Y es que también, creo que al reconocerme a mi, he reconocido también los talentos de mis amigos y lo absolutamente imprescindibles que son ellos -y sus talentos- para mi y para cualquier proyecto de vida.

Entonces la cosa es así, los 9 meses pasados, miserables y buenos a medias, ahora tienen sentido. Tengo para presentarles este proyecto que me hace por primera vez en mucho tiempo sentir dueña de mi vida, de mis emociones, dueña de casa, incluso me siento por primera vez dueña de este blog...puedo escribirlo sin que me importe que sea íntimo, que sea cotidiano, que parezca un diario...no me interesa por primera vez guardar una apariencia seudo profesional, seudo intetelectual...ni nada de nada....!

Estoy libre y ando descalza en esta mi casa, para contarles a todos los que a veces me vienen a visitar que acabo de empezar un proyecto de vida y profesión que tiene sentido y que me llena de bien.

Entonces bueno, es eso...

Les presento Cultura Intensa, mi-nuestro proyecto de gestión y difusión de las manifestaciones artísticas en el Ecuador. Pueden visitar el blog para conocer mejor la empresa e incluso si llegaron hasta aquí... y tienen algún proyecto artístico que necesita una mano...bueno me escriben!!

Al fin amigos...el juego estúpido este de vivir, se juega con las piezas que a mi me da la gana!

P.

Tuesday, April 01, 2008

El azar y el fin de la neurosis

Como etapa final de mi organizado sistema de categorías para estados de ánimos tuve la mala suerte de optar por una lectura de tarot. Creer o no, no es el detalle importante cuando se trata del azar. Cuando la vida tiene algo que decir lo hace, con cartas o sin ellas. El domingo en una lectura casera yo recibí la peor carta: ‘Política’, un arcano menor de la baraja de Osho Zen, que aunque es extrañamente espiritual, en este caso en particular no tuvo ninguna contemplación.

‘Política’

Dice:
Aquí la mente se representa como una serpiente cubierta de nubes y “hablando con lengua de doble filo”. Pero lo importante a observar en esta carta es que los dos rostros son falsos, La cara dulce, inocente, la que pide: “Confía en mí”, es una máscara; y la cara malévola tóxica, la que dice: “Ya harás las cosas a mi manera”, también lo es. Los políticos no tienen rostros reales. Todo lo que necesitas es hipocresía, todo lo que necesitas es una fachada para esconderte detrás…. si quieres dominar la humanidad destruye su dignidad, quítale toda su gloria…
Todo este juego es una mentira. Obsérvate a ti mismo para ver si has estado jugando a este juego. Lo que veas puede ser doloroso, pero no tanto como seguir jugando, pues al final no defiende los intereses de nadie y menos los tuyos. Todo lo que puedas lograr de esta manera acabará convirtiéndose polvo en tus manos…
____________________

Recibir sentencias tan duras de un pedazo de cartón era algo que no esperaba. El juego al que he estado jugando es una ambigüedad, es un callejón sin salida. Nada es verdad: el rostro del amor es falso; el rostro del rencor es falso también. No puedo seguir, no puedo. No soporto más la hipocresía con la que me miro a mí misma, con la que destruyo mis entrañas llenándolas de rencor.
Esta lectura se sostiene con varios personajes, con varios políticos, con todos mis rostros: el que fui, el que permitió ser herido, el que juega a odiar, el que apuñala y se apuñala por dentro cada día…el que no afloja las amarras y empieza a enredarse la garganta con nudos hechos de intolerancia y exceso de preguntas…el ser en el que me he convertido.
No quiero más. Mientras no ceda y abandone el juego, mientras no me perdone a mí misma y descarte el desprecio no habrá fin, ni olvido.

No más.
A lavarse la fachada hasta que vuelva a ser una sola.
Apaciguarse con 'el otro', romper la maldición.

Y que finalmente sea el fin de la neurosis y de todo lo demás...
The end.

Des-enfado y otras neurosis fotografiables

En mis intentos por catalogar, ordenar y archivar las pérdidas he ideado un sistema, un tanto neurótico pero práctico, con el que me someto a dar pasos hacia la disminución del dolor. Primero fue ‘Demoler’, luego ‘Volver’ y ahora ‘Gracia’ y ‘Des-enfado’.
Estas dos últimas etapas nacen de una casualidad pensada largamente, un rencuentro cuya sola idea me mortificaba, pero que sabía que debía suceder.
El estado de gracia inicia con un momento de silencio, una suma de palabras amables pero vacías de intención, una carraspera prolongada y finalmente empieza a surtir efecto: cuando uno se rasga el pecho y confiesa la culpa. Aunque sabe que podría haber vivido sin el perdón, nunca hubiera podido realmente sobreponerse a los rincones del dolor, a los asuntos pendientes, a la pesada certeza de no haber actuado bien.
El des-enfado es por su parte más ligero, feliz y optimista. Es una recuperación de los hábitos del pasado y la complicidad, una reconciliación de miradas que han mutado, que han cambiado de piel y que se dedican una amistad honesta y sin tabúes.

Por el fin del rencor, por el fin de los sistemas neuróticos de reinvención de la vida… por dejar de una vez todo…y empezar la tregua…

A continuación las fotos...

P.

Gracias D.

Saturday, March 22, 2008

Cristianismo: Fábula macabra

En Quito, como en cualquier otro rincón del mundo cristiano, la semana santa es ocasión de demostraciones de fe y penitencia. Esta ciudad se viste de púrpura para el Jesús del Gran Poder en una marcha, pintoresca más que fervorosa, que es desde siempre uno de los eventos más fotografiados del año.

Antes de arriesgarme a tomar fotos pedí consejo a mi maestro, quien me advirtió: “Hay que pensar que la procesión en sí es un evento teatral y con la cámara más allá de registrar un momento o de hacer una composición bella, uno busca encontrar el sentido de las cosas”.

No me atrevo a decir que encontré sentido como tal, pero como siempre he aprendido todo por oposición puedo decir que palpe con claridad el “sinsentido”.

No es mi intención irrespetar el ritual, la tradición o la fe; pero hay que decir las cosas como son: pintoresca es la mirada a primera vista, pero qué hay de la irracionalidad de la tortura… qué decir de la absoluta irracionalidad de llevar niños cargando cruces, con coronas de espinas y sangre pintada en el rostro…

Hay que esforzarse por hacer una lectura real, sin intelectualidad barroca, sencillamente con sentido común…¿De qué se trata esta religión macabra de dolor y penitencia, de culpa y espinas? Habría que leer las historias horripilantes y sangrientas del imperio romano, habría que preguntarle al Papa Ratzinger como es que se acaba de inventar que existen 7 nuevos pecados, habría que entrevistarse con Mel Gibson, visionario de la carnicería de Cristo…o simplemente preguntarse porque andamos por las calles descalzos, porqué nos amarramos alambres de púas al cuerpo, porque cargamos las cruces, porqué hacemos que nuestros hijos las carguen…¿Qué hicimos tan mal? O en nuestra sociedad, ¿será que se trata de un deseo masoquista profundo que más tarde nos permite embriagarnos mejor y así seguir eternamente en el círculo vicioso de la culpa?

De este Viernes Santo me queda un mal sabor de boca y varias preguntas: ¿Somos un montón de masoquistas y sádicos? Es “nuestra” religión una extraña simbiosis entre la patología y el mal gusto…o será que nos heredaron estas vainas los españoles con el afán de someternos y luego “nos quedó gustando”.

Por la parte pintoresca…digamos que sí, es atractivo. Pero la vergüenza fue mucho más fuerte para mi: Somos una sociedad enferma que se fotografía a sí misma haciéndose daño y “chupándose” bolos y colas en funda de 10 centavos.

El sabor amargo deja estas fotos en una especie de serie con solo dos caras: niños y cruces...
Y a mi me deja la excomunión voluntaria…de una buena vez…

P.

Thursday, March 06, 2008

Cartagena sin pasión

Había comentado antes que mi cobertura en Cartagena era auspiciada (sin comidas) por la marca Colombia es pasión...
Hemos pasado días de intensivo lavado de cerebro -dentro y fuera del festival- de las maravillas que ofrece este país... la ironía llevada a la enésima potencia cuando el momento político es tan tenso... y yo tengo una postura muy clara en favor de mi país y del presidente Correa. Especialmente luego de estar acá y ver las cosas que dicen y el discurso mediático plagado de una falsedad lastimosa. Aunque lo más lastimoso es la falta de criterio de las personas que siguen al pie de la letra el discurso oficial de víctimas...

Como sea, espero volver mañana y no encontrarme con la frontera cerrada y problemas migratorios, mal tiempo para quedarme aquí estacanda... me lanzaré sin susto de la ciudad amurallada.

Ahora, lo dicho antes no tenía nada que ver, simplemente quería explicar que la pasión de Colombia, la pasión del Caribe me hiela los huesos y le deja a mi creatividad con estas fotos que son lo poco o nada que he hecho para registrar mi paso por aquí y se sienten tan frías como el aire acondicionado con el que pretenden matarnos todos los días...

Qué cínica no? y encima que ellos pagan...pues gracias por "despetar mi lado crítico"

Monday, March 03, 2008

Reygadas y las pesadillas cartageneras


La mañana que llegué a Cartagena el contraste del frío de Quito y el calor de aquí me obligaron a quedarme acostada un buen par de horas hasta que mis pulmones ex neumónicos se acomoden. Aproveché para preparar mi cobertura del director mexicano Carlos Reygadas (ganador de Cannes 2007) y vi a las 12 del día Batalla en el cielo*. Solo los que la hayan visto podrán comprender mi confusión y espanto. Sentí que mi organismo vomitaba por adentro, cómo explicarlo... no sabía si iba a ir a la conferencia a preguntarle algo o a lanzarle piedras....

Cuatro días después finalmente la charla. Empieza con dos horas de atraso (como casi todo) y llega el monstruo... el monstruo sonríe... la gente lo ama... le preguntan estupideces... en una de esas alguien le felicita por hacer películas para minorías tan reducidas... Reygadas responde: "No es el plan que sean para minorías, pero así sucede y mientras le remuevan algo a alguien no hace falta que sean Spiderman 3"... No pude aguantar y sin levantar la mano en la sala con 100 personas... irrumpí en la escena y solo atiné a decir una especie de estupidez: "Cómo podría una película como Batalla en el cielo ser para multitudes, y cómo podría no removerle a uno todo lo que hay por remover"... Al comentario por demás torpe, le siguió mi acelerada pregunta..."De todos modos aunque usted diga que no hay nada por comunicar y todo por sentir... ¿¿¿cuál es la idea de una película como esa????"... El sr. Reygadas me miró y dijo agresivamente, como defendiéndose, pero todo con gentileza en la mirada (la gentileza de un tipo que filma una felación en primer plano en un cuarto vacío, protagonizada por dos especímenes inclasificables)... Bueno, no comunica nada, yo no soy comunicólogo...Fin de la respuesta.

Siguiente escena.
Termina la conferencia los interesados le perseguimos por los pasillos hasta un estudio donde todos tienen sus minutos para preguntar. Tomo fotos y pienso en la forma de cagarla menos. Le entrevistan para un canal de farándula de Venezuela... (fashion y Japón*, fashion y Batalla en el cielo... cuál sería el trabajo previo de la reportera que no tiene ni puta idea de lo que hace)... Reygadas se asgura de preguntar primero si está con Chávez... Esto es solo entretenimiento dice ella... como si el sr. Chávez no fuera entretenido... (Especialmente cuando acaba de echar -él tan solidario- al embajador de Colombia de su país)... Las chicas fashion preguntan su mierda... y me doy cuenta que Reygadas me mira, como para encontrar en ese estudio alguien que tenga empatía con él... y que por dios se de cuenta de lo que le están preguntando, yo le miro también y coincidimos, me solidarizo, y los dos torcemos los ojos a las niñas venezolanas...Cuando llega mi turno... me acerco una vez más le saludo y le digo... "Antes, no quise decir que sus películas deban tener un mensaje, solo quería que usted me aclare más allá de eso, que puede significar una película como Batalla en el cielo, qué es para usted, que implica... qué onda", así se lo solté todo textual, él solo me miró y me dijo ¿¿eras tú??...No es lo que debí hacer, no lo preparé, no es lo que me sirve para publicar, pero es lo que me daba la gana de decirle... Él me dijo: "Nada, no es nada, no implica nada... es solo sensaciones, es lo que es... A ti te gustan las montañas??... Le dije sí, además vivo entre ellas... pues bien, te cuestionas todo el tiempo por qué te gustan o no?, bueno pues yo tampoco... y con la película es igual... no significa nada y no tiene propósito cuestionarla, te genero algo y eso es todo".

Siguiente escena.
Nos vemos 25 veces más entre los demás periodistas, en los corredores, cada vez me sonríe y yo me siento una mierda... Consigo un afiche y se lo llevo. Me acerco y le digo firmame esto (ya le tuteo)... Cómo te llamas, me pregunta. No importa, no es para mi le dije.... Para y me mira: No es para ti?? como ofendido... al menos le dejé claro que YO no era la fanática... y que no me importa tener un autografo suyo. Tomo el afiche lo envuelvo y me largo.
...........................

Que importancia tiene que esté vivo, habría que emborracharle y pegarle un poco para que a uno le explique, dejándose de ironías, que carajo quiso decir... el chico de los conceptos, el abogado, el que quería estudiar filosofía, el chico de cannes... una mierda reygadas el revolucionario que no haría harry potter... si si si de eso ya nos dimos cuenta... no se necesita ser tan imbecil para no saber...

Y después de todo, qué genial.... qué genial él con su despreocupación a cuestas y su "me vale verga todo"... disculpando el vocabulario...y disculpando una vez más... como me dijo el Manuel Calisto, la culpa es tuya, lo que debiste preguntarle era " Y la verga de la primera escena es real o de plástico"...

Eso. Mi problema al fin es ser siempre tan simple y tan honesta. Corromper mi inocencia sería una alternativa. La otra es escribir toda esta basura... y terminar siendo la que ríe mejor.

P.

GLOSARIO

Para quienes no hayan visto aún, solo a breves rasgos la sinopsis, sin comentarios subejtivos, como todo lo anterior.


Japón: es la primera película de Reygadas, es la historia de un tipo que viaja a un pueblo mínimo en México para suicidarse. La idea de la muerte le despierta un deseo erótico muy particular por una mujer indígena de más de 80 años.

En Youtube
Batalla en el cielo: Ana, una niña rica mexicana que se dedica a la prostitución de alto nivel, maneja una elegante casa de citas 'La boutique'. Ella y su chofer desde la infancia Marcos, tienen una extraña relación erótica. Él le confiesa que su mujer y él secuestraron un bebé y se murió. Desde ese instante la relación se vuelve de complicidad, pero de riesgo también.
En Youtube
Y de su nueva película la que ganó Cannes en 2007, La luz silenciosa
Pd: dos días después de este, creo que todo pasó en mi imaginación.

Sunday, January 13, 2008

Elmecherobunsen.com

Santiago Rosero me pidió que escriba un texto para el sitio web colectivo elmecherobunsen.com. El tema era Femme Fatale. No pude hacerlo con exactitud, pero digamos que mi humor lo bordeo con este texto extraño que adjunto a continuación...


Mujer fatal en cuenta regresiva

No he dicho la última palabra sobre las mujeres, creo que cuando una mujer logra sustraerse a la masa, es decir, sobresalirse por encima de ella, es capaz de engrandecerse ilimitadamente y más que los propios hombres

Arthur Schopenhauer


Abro los ojos con dificultad. Mi cuerpo caliente envuelto en una manta ocupa un costado mínimo de la cama. Me cuesta aclarar mis pensamientos, siento la cabeza pesada, la boca seca, las piernas entumidas. Descubro lentamente a la luz escasa de las 6 de la mañana la posición en la que me encuentro. Estiro el brazo y tanteo sobre el velador mis lentes. Me los pongo y empiezo a asociar las imágenes regadas en mi dormitorio con el dolor de cabeza: una botella de vodka a medias, un cenicero repleto de colillas, papel higiénico regado por la alfombra y debajo un sobre de color café con los resultados.

Me cuesta bajarme de la cama, me acerco lentamente al espejo y confirmo mi aspecto patético, mis ojeras dibujadas con el maquillaje corrido, los párpados violetas e hinchados de tanto llorar. No hay nadie. Estoy sola en la casa y sola en el mundo según dicta el vacío que tengo en el estómago.
Me dirijo a la cocina y preparo café. Recuerdo mejor el cuadro de la noche anterior, de los años anteriores, de mi vida con la velocidad de las ráfagas de nausea con sabor a vodka.

Tomo el café y agua con limón para que los próximos ataques de vómito sepan a cítrico y cafeína. Viejos trucos aprendidos de viejos hombres que solo conocí en libros.
Recojo el desorden, abro las ventanas y me encuentro una vez más con el sobre entre las manos. Lo abro y ahí está el útero vacío, endurecido, fibroso y en vías de extinción. En realidad, lo que veo es una mancha cavernosa, un túnel oscuro, un hueco solitario, una señal que se parece a las de los test sicológicos que jamás resolveré con creatividad. El diagnóstico reza una literatura técnica incomprensible, pero hay algo claro: tengo menos de un año para lograr un embarazo antes de que las fibras de mi útero se solidifiquen para siempre. Y decir un año es ser optimista.

En 35 años el único pensamiento que había alejado de mi mente era la maternidad. En mi vida intelectual profunda y deprimente no había lugar para úteros fibrosos solo para estudios de género, inventos románticos sobre misoginia y elegantes panfletos contra la dominación de la vagina en beneficio de la continuación de las especies. Que se acabe el mundo que las mujeres no pariremos más hombres, que se acabe el mundo, que el amor no existe, que el sexo es una masa informe de derroches pasionales sin fin, ni finalidad.

Una vida destinada a atacar las relaciones edípicas de cientos de caballeros que desfilaron triste y anónimamente por mi vida. Estudios críticos, técnicos y literarios que justificaban el pánico al compromiso con el miedo a la mujer vampiro, a la vagina dentada que se come a los hombres, que acaba con su virilidad, con la voluntad y el espíritu. Las mujeres de mi construcción literaria fueron los monstruos míticos, las medusas, las brujas que hechizaron a Ulises, las bacantes bailando desnudas en trance y adorándose entre ellas, las hechiceras quemadas en la inquisición, la Celestina, Salomé, Clodia, Mata Hari, Mae West y luego en mi tiempo libre y privado fabrique altares a la mujer moderna que podía ser perfectamente Carolina Herrera, Carry Bradshaw o Margaret Thatcher.

Todo sea por la noble causa de contradecir a Platón, abofetear a Schopenhauer y decirle a mi padre que las mujeres no somos el adorno social más políticamente correcto.

Deambulando por la vida con semejante filosofía hay que ser necesariamente una mujer liberal para no contradecir el estereotipo. Tenerlo todo, pero nunca dar nada a cambio. El amor es una trampa en la que nunca caí, aunque muchos cayeron por mi y experimentaron corazones exprimidos y maltratados de forma irreversible.

Ahora, con este sobre en las manos, sin nadie para amar y con una sensación de vértigo trágica entiendo que todo lo que quisiera es tener un hijo...claro, que espero que no sea varón, pero...en fin.

Me miro en el espejo, me termino el café y decido: seré madre a como de lugar aunque aquella empresa traicione mi manoseado credo. Me convertiré en una mujer fatal de vestido ceñido, zapatos de taco, risa moderada y conversación atractiva. Mediré mi temperatura, antes de salir de la casa, olvidaré arbitrariamente los preservativos, no tomaré ningún trago para no arruinar la concepción.

Dibujo el cuadro en mi mente, abriéndome paso entre mis antiguos colegas, para buscar a algún recién graduado, fuerte, con esperma sana y no contaminada aún por la disquisición intelectual mezclada con alcohol. Caminaré hacia él y le soltaré alguna frase de mi repertorio shakesperiano, mientras inclino mis hombros blancos y delicados sobre los suyos, en un ademán de apareamiento. Empieza a interesarse, pero me reconoce: Usted no es la que escribió.... Sí, sí amor, pero eso fue hace mucho. Se enfría. Me tomo la molestia de buscarle un trago, de invitarle a bailar, aprovecho para sugerirle el camino hacia mis caderas, portadoras del útero en vías de extinción. Me dice que irá al baño. Conozco de memoria esa excusa, así que le sigo y le espero en la puerta para que no se largue con sus espermatozoides a donde no pueda alcanzarlos.

La noche es larga, yo insisto en besarle el cuello y acercarme cálidamente a su lado. Hasta que finalmente se anima: A tu casa, pregunta. Claro amor, a mi casa en la tuya están tus padres. Era un chiste, él lo toma mal. Tranquilo, es solo una broma. Hacemos el camino en silencio. Llegamos y mientras poso de mujer semidesnuda el joven alucina con mi colección de libros. Hora del chantaje emocional: Te gusta alguno... Todos, responde. Elige uno, el que quieras, insisto. Es inteligente el padre de mi hija, escoge El libro del desasosiego de Pessoa, una edición única que traje de Portugal. Solo sonrío y le digo: Buena elección, mientras le llevo hacia la cama. Sucede. Se viste, me agradece, se larga sin desayunar, se ha robado más libros, lo sé lo vi mientras iba al baño. Quedan algunos días para saber si estoy embarazada sucederá lo sé.

El cuadro que he pintado es claro y verosímil en mi mente mientras sigo sentada en el filo de la cama con el sobre de los resultados en las manos, nadie a quien llamar, un año de plazo y un útero de hule que se retuerce en mis entrañas mientras desea que todo hubiera sido distinto.

Wednesday, July 04, 2007

Rumbo a Alemania

Inicio de la travesía

Adiós

La travesía empieza a las 04:00. Me despides en el aeropuerto. Dormiste mal, lo sé. Tenías demasiados fantasmas entre el corazón y el ombligo que te obligaban a dar vueltas y vueltas. No hubo preparativos, ni tiempo para consejos o nostalgias, o promesas. Tal vez ese fue el primer error y el último que cometimos... que cometí.

Esta despedida irregular es la primera ancla que el corazón deberá desalojar en el atlántico cuando esté preparado para elevarse en la travesía.


Infierno portuario

Los demonios del terrorismo y los pasajeros inmigrantes han incubado el odio en cada puerto. Las miles de almas en tránsito estamos expuestas a los ladridos prepotentes de los uniformados, seres superiores en el subdesarrollo animal.

Sin nombres funcionaría como un eufemismo cobarde, por eso digo con claridad: Bogotá, poner un pie en suelo colombiano te convierte de inmediato en un sospechoso. Suelo colombiano es la plataforma del avión. Bajar del avión es una amenaza. Tránsito, lo único que uno debe hacer es cambiar de avión. Pero, eso no te cree nadie. Primera seguridad: quitarse zapatos, cinturón, aretes, reloj, chaqueta, bufanda. Segunda violencia: abrir bolso, demostrar la pertenencia de un cuaderno, dos esferos, tres chicles, toallas sanitarias, llaves de la casa (para que traje eso?). Continuar, bolsos revueltos, manoseados, empujado hacia el siguiente control. Tercera violencia: descalzo, con los pantalones cayendo, sin abrigo, detector de metal entre las piernas, en el vientre, en el cerebro. Tome sus pertenencias. Seis metros más allá, Cuarta demostración de odio: repita todos los pasos anteriores.

Avión nuevamente, comida miserable, azafatas apáticas.

Arribo al último puerto antes de cruzar el charco: Caracas.

Poner un pie en suelo venezolano en tránsito a Europa, te convierte de inmediato en un sujeto sospechoso de traición bolivariana, inmigrante ilegal, documentos falsos, visa en desorden.
Dos horas sentados en el suelo. No hay sillas, no hay baños, no hay nadie que sepa dar instrucciones. Un sujeto armado ladra algo que obliga a todo el mundo a sentarse en silencio en el suelo. Culpables de viaje.

Finalmente, luego de dos horas, la versión femenina bolivariana de un doverman que habla: Siguiente...!!! PAPELES!!!!! (Yo no pedí hacer escala en este país, por cierto). A DÓNDE VA???????, Buenos días, a Alemania. PARA QUÉÉÉÉÉÉ????? (Mira el pasaporte, me mira a mi, mira el pasaporte, me mira a mi, mira el pasaporte mi mira a mi. En sus clases de oficiales de migración le enseñaron a intimidar al viajero, lo hace muy mal, pero el resultado final es el mismo). Respondo de mala gana: un seminario. PAPELESSSSSSS, me chilla otra vez. De peor humor respondo: qué papeles????? DEL SEMINARIO QUE DICE QUE VA PUES. Ah! A ver tome, tome.
Me sigue observando, mientras resbala los dedos sucios por el pasaporte y la visa para ver si se desprende la foto y se ve la de alguien más debajo.
Me devuelve el pasaporte yo se lo arrancho sin sombra de buenos modales.

A las dos ecuatorianas que viene detrás la Srta. Doverman (experimento nazi de perros descerebrados pero efectivos para matar) les hace pasar por la misma rutina. DESTINOOOOOOO!!!! Aúlla, Nueva Delhi, la primera, Armenia, la segunda. En ninguno de los dos casos el experimento nazi (bolivariano) sabe donde quedan esos destinos, pero pregunta: Y ESO?? DÓNDE QUEDA??


Fin de la tortura, inicio del viaje

Vuelo sobre el océano. Uno de esos aviones con tantas filas que se necesita hoja de ruta para encontrar el asiento.
Cuando uno empieza a quedarse dormido un señor alto y rubio se acerca te levanta las cortinas y te sirve el desayuno. Miro mi reloj es la 01:00.

En mi reloj de pulsera y en mi reloj biológico son las 05:00 cuando toco tierra. Berlín destino final. Los alemanes no me preguntan mi motivo de viaje ni nada. Me doy cuenta que no tengo ni idea de cómo se dice ni una sola palabra en ese idioma. Y empieza el miedo temprano en la mañana en mi mundo, pero bastante avanzado el día en este continente.
Empieza la travesía. Dos horas más tarde, un bus, y 25 cuadras cargando tres maletas. Estoy en casa ajena nadie me recibe. Mi dirección es Wiclefstraße 3, lo que se pronuncia Bitlestrase o algo así. Siento una depresión profunda e incompresible y me duermo hasta el día siguiente.

Thursday, May 10, 2007

La pelota de letras

Estimado Andrés López,

(foto cortesía Jaime Pavón)

Ayer tuve el desagrado de asistir a su show de pelotas o letras, o como usted desee llamarlo. Esta carta es sencillamente para comentarle mi absoluta inconformidad con su aparición en público.
Durante meses mi abuelita me ha hablado de usted, de su mágica capacidad para hacer reír a las personas, de sus chistes tan agradables, tan reales y sobretodo tan verdaderos.

Yo sabía -yo siempre he sabido- que lo que a mi abuelita le parece cómico, no lo es necesariamente. Es una buena mujer amable, cariñosa, buena amiga, pero de sentido del humor no tiene mucha idea.

Así que con ese antecedente estaba decidida a no ver jamás el dvd promocional de su espectáculo.

Para mi mala suerte en el medio de comunicación donde trabajo decidieron auspiciar su viaje a esta ciudad y promocionar el show y yo fui la elegida para morir de la risa. Mis compañeros envidiaban que yo tenga un pase gratuito y me decían: ¡Pero reiraste, verás que es bien divertido!

Señor López, no tuve más remedio que ir. Le esperamos junto a la prensa durante más de 40 minutos en un camerino apestoso y húmedo. Cuando llegó (yo sin ánimo de difamar le digo esto solo en correspondencia personal y ya usted sabrá si es verdad o no). Usted estaba poseído por sustancias sicotrópicas, por eso no hablaba claramente, no respondía a las preguntas y actuaba como un maníaco y sus monólogos eran absurdos. Quise creer que lo que hacía era “Ponerse en personaje” pero la extrañeza de sus carcajadas decían mucho más. Para serle sincera lo que más me sorprendió fue la complicidad idiota de su equipo de trabajo: lo veían y se reían. De qué se ríen, pensé yo. Esto no es cómico es casi denigrante y es más incómodo aún saber que luego de años de ver esas estúpidas rutinas a diario sus ayudantes todavía se ríen.

Señor López, luego de las experiencia tras bastidores, el espectáculo no fue nada mejor, pero al menos tuvo secuencia. Una secuencia eterna.... Usted habla de las generaciones y las imita y cada generación le toma más de una hora. Y las personas ríen, ríen a carcajadas, se retuercen en sus asientos.

Yo no hice más que sentirme ajena y casi avergonzada porque nada de lo que usted hizo me pareció cómico, sino estúpido. Y más grave todavía que un teatro lleno hasta los bordes lo disfrute como si se tratara de la quinta esencia de la comedia. Señor López, mi mamá siempre me ha dicho: Hijita si tus 30 compañeritos la pasan bien y tu no, no es posible que los 30 tengan un problema. Tú eres la del problema!

Gracias a su espectáculo he revivido mis traumas de la adolescencia: A mis sus estúpidas rutinas me parecen originales, eso sí no lo niego. Pero no le veo el mérito a reírse de la institución más caduca con rutinas ridículas que solo le hacen reír a la gente porque ven el parecido con sus vidas y creen que usted es un mago.

Como usted mismo dijo en su show, hay que conocer la debilidad de las víctimas para atacarlas y usted las conoce. Su víctimas son corderos que disfrutan de cualquier cosa y usted les da lo que quieren humor ligero para dormir en paz.

Le deseo que se rompa una pierna, y no en el sentido francés de ¡Tenga usted éxito!, sino más bien en ¡Hágalo! Rómpase una pierna a ver si así por lo menos detiene sus giras y deja de contaminar el mundo con su humor barato.

Atentamente,

Devuelvan el dinero!

* Tuve que cubrir el mencionado evento y fue tal como cuento. Es decir es una experiencia horrible de la vida real...aa!

Thursday, February 22, 2007

Obsesionada con el color

De visita por el mercado artesanal de Otavalo

Sin mucho que decir, ni pensar... solo un montón de texturas y colores que sacuden mis ojos... tengo una obsesión en la retina con todo lo colorido...


















Fotos: Paulina Simon (Thanks for the camera Dan, best thing ever)

Friday, February 02, 2007

Lugares - momentos

La creación del hombre que grita...



















El mirador del Puyo, cerrado a todo tipo de público hasta próxima orden...


Cuidado con resbalarse...!













En el espejo...!



Fotos: Paulina Simon T.

Thursday, February 01, 2007

Barriga llena...



Lo mejor del Puyo, los Volqueteros

Alegría en dorado

El único lugar donde el café no es instantáneo.. y además el jugo de piña, mermelada de piña... alegría en amarillo

Sopa de pollo bendita... y "por favor nos destruya la decoración de la mesa"





Manjares típicos o no, aquí lo importante es reconocer que una mesa de cervezas, chochos, sopa de pollo, pan con mantequilla tiene el poder curativo de recordarnos ciertas cualidades del espíritu que parecían que se habían marchitado a punte almuerzos de $1,50 y hamburguesas del tropiburguer...
El amor a la comida es un culto respetable...y no hay mejor imagen que recuerde cada minuto de nuestra estancia en el mundo paralelo de las vacaciones que las cientos de mesas con manteles y flores de plásticos, saleros con arroz, letreros sobre la decoración y una que otra mosca, en las que nos hemos sentado por gusto, voluntad y con la certeza de no querer borrar nunca esa sensación de barriga llena y corazón en la gloria...
P.
Fotos: Cris Rendón, Paulina Simon T.

Shell, el paraíso acuático












Claro, una cosa eran las vacaciones, pero otra muy distinta saber de alguien que luego de las clases salía a bañarse al río con los compañeros un día lunes cualquiera. Y fue justamente ese el descubrimiento que hicimos en el pequeño pueblo de Shell, a 10 minutos de la ruidosa ciudad del Puyo - sin semáforos y sin una sola licorería - existe un mundo que los capitalinos hemos olvidado en nuestras geografías mentales... un pueblo que contiene en resumidas cuentas unas siete manzanas y al final de la calle principal el dique... Un río convertido en complejo turístico.

Era lunes, la presa del dique no estaba cerrada pero se podía sumergir la cabeza en el río y hasta dar un par de brazadas. Una tranquilidad y un silencio que casi llega a ser sospechoso, hasta que empiezan a llegar, corren por el puente, hacen bulla, gritan, vienen quitándose las camisas...Un grupo de niños de escuela que parecería que no han esperado ni el timbre para ir a bañarse en el río... Luego llegan los mayores, que dan espéctaculo de clavados para un público compuesto de preescolares y dos pálidas mujeres de otro mundo...
La felicidad se parece mucho a este momento, para nosotras y seguramente para ellos tambi{en, pero todos los días, luego de la 1:oo de la tarde.


P.
Fotos: Paulina Simon T.

Tuesday, June 06, 2006

Me aburres, cariño

Un poco de humor, con tintes locales


Hay algo peor que quedarse enjabonado cuando se acaba el agua caliente, y algo menos interesante que los partidos de fútbol de la selección o ir a tomar en una de esas licorerías para autos..o peor incluso que oír regaeton...(escribirlo ya me hace daño)
Pues si, hay algo peor aunque no lo creas.

Peor es escucharte contarme que no eres como el resto, que a ti también te gusta ver películas extranjeras... como tu dirías de otros países digamos, que no son de los EEUU...
Que tu en realidad solo estabas viendo que pasaba si le ponías un alerón a tu carro pero nunca imaginaste que iba a quedar tan poco presentable...
Si quieres que tome zhumir con fanta solo porque a vos te parece 'que queda buenazo', si crees que es super romántico ir a un mirador a ver 'la luna'... o alguna de esas cosas...y tienes la estampita de la virgencita en la gaveta y un rosario colgado del retrovisor...
Si me sales con que crees que unas florcitas en el lugar de trabajo son el mejor gesto y eso de mandar mensajes al celular a la hora que estoy durmiendo...
Cariño, no solo me aburres, me incitas a crear un club de mujeres que prefieren ponerse mascarillas verdes en la cara e irse a acostar a las 6 bien acompañadas de un fuente de canguil y muy capaces de 'autogestionar' cuando el caso lo amerite...
Espero que estemos claros, y disculpa las molestias yo nunca quise darte mi número teléfono, tú se lo robaste a mi amiga...